Blog

EL EJERCICIO METABÓLICO COMO COMPLEMENTO PARA TRATAR EL SÍNDROME METABÓLICO

Un estudio Internacional con la Dr. Amelia Guadalupe-Grau, perteneciente al grupo ImFine, como autora principal, demuestran algunos de los beneficios que tiene la actividad física para el tratamiento del llamado "Síndrome Metabólico", tan característico en la sociedad contemporánea.

El síndrome metabólico (SM) es una patología en pleno auge en las sociedades más desarrolladas. La combinación de una vida más longeva junto con un aumento del sedentarismo da lugar a una mayor prevalencia de enfermedades metabólicas como es en este caso el SM. El SM es una enfermedad que se sostiene sobre tres pilares: obesidad, hiperlipidemia (concentración excesiva de lípidos en sangre) y resistencia a la insulina. El gran problema del SM es la comorbilidad asociada de enfermedades como la diabetes mellitus, la hipertensión, mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y una mayor mortalidadcomparada con las personas que no sufren esta patología.

El estudio, realizado en la Facultad de Ciencias del Deporte de Toledo bajo la dirección del Catedrático en fisiología del ejercicio Ricardo Mora Rodríguez y publicado recientemente en la revista Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports ha sido escrito por la Doctora Amelia Guadalupe-Grau, integrante del grupo de investigación ImFine de la Universidad Politécnica de Madrid, en colaboración con la Universidad de Castilla La Mancha y la Universidad de Copenhague y trata de arrojar luz sobre el tratamiento del SM a través de un tipo muy concreto de ejercicio, el ejercicio aeróbico interválico (EAI). 

 

 

El ejercicio aeróbico interválico, un buen complemento para tratar el síndrome metabólico

Un estudio a nivel nacional e internacional analiza los beneficios que se obtienen a través del ejercicio aeróbico interválico en pacientes adultos activos que padecen síndrome metabólico.

 

El síndrome metabólico (SM) es una patología en pleno auge en las sociedades más desarrolladas. La combinación de una vida más longeva junto con un aumento del sedentarismo da lugar a una mayor prevalencia de enfermedades metabólicas como es en este caso el SM. El SM es una enfermedad que se sostiene sobre tres pilares: obesidad, hiperlipidemia (concentración excesiva de lípidos en sangre) y resistencia a la insulina. El gran problema del SM es la comorbilidad asociada de enfermedades como la diabetes mellitus, la hipertensión, mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y una mayor mortalidadcomparada con las personas que no sufren esta patología.

El estudio, realizado en la Facultad de Ciencias del Deporte de Toledo bajo la dirección del Catedrático en fisiología del ejercicio Ricardo Mora Rodríguez y publicado recientemente en la revista Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports ha sido escrito por la Doctora Amelia Guadalupe-Grau, integrante del grupo de investigación ImFine de la Universidad Politécnica de Madrid, en colaboración con la Universidad de Castilla La Mancha y la Universidad de Copenhague y trata de arrojar luz sobre el tratamiento del SM a través de un tipo muy concreto de ejercicio, el ejercicio aeróbico interválico (EAI). Este método consiste en períodos de actividad intensos del orden del 90% de la frecuencia cardíaca máxima (FCMax) alternado con períodos de actividad suave-moderada al 70% de la FCMax. “Estudios previos han mostrado una mayor efectividad de este método frente a otros continuos, al menos con respecto a variables relacionadas con el SM, como unos niveles más bajos de colesterol circulante o un porcentaje menor de masa grasa, además de ser más atractivo para personas con SM debido a un menor tiempo total de ejercicio” indica la Dr. Guadalupe-Grau.

El ejercicio representa una herramienta esencial en la lucha contra las enfermedades metabólicas como la obesidad, el hipotiroidismo o la diabetes mellitus. Por este motivo, es legítimo pensar que el ejercicio podría mejorar la situación de este grupo de población gracias a incrementar la flexibilidad metabólica y el fitness cardiovascular.

CAMBIOS EN LA CONDICIÓN FÍSICA

Tras un total de 24 semanas de intervención de tres sesiones de EAI por semana, los sujetos experimentaron ciertas mejoras en su condición física y de salud. Con respecto a la mejora de la condición física, los resultados se vieron reflejados sobre todo en un mayor consumo de oxígeno pico (VO2pico,), el aumento de la carga máxima de trabajo (Wmax) y un incremento de la oxidación máxima de los ácidos grasos.  El consumo de VO2 es el referente claro cuando se quiere medir la capacidad aeróbica de un sujeto; por lo tanto, la mejora en este indicador, representa una ventaja clara no sólo para el ejercicio sino también para enfrentarse a las tareas de la vida diaria con mayor facilidad.

Además, al aumentar la capacidad de oxidación máxima de los ácidos grasos, estamos favoreciendo que el cuerpo pueda emplear de forma más eficiente los ácidos grasos como sustratos energéticos, es decir, que el organismo puede movilizar más ácidos grasos como combustible durante el ejercicio, lo que se podría dar lugar a una reducción de la masa grasa total.

 

Figuras SM 1 

 

CAMBIOS EN LA SALUD

Es bien sabido que el ejercicio es una pieza clave para mejorar la salud de los individuos. Más aún, en este estudio se observaron cambios significativos en algunos indicadores de salud como son la masa grasa corporal, el perímetro de cintura y la tensión arterial. “El mayor cambio observable fue en lo relativo a la tensión arterial, en la que los valores de tensión arterial sistólica (TAS) llegaron a bajar más de un 10% y los valores de la tensión arterial diastólica (TAD) casi otro 10%, lo que implica una o dos pastillas menos al día para las personas con SM” comentaba de manera informal la Dr. Guadalupe-Grau. Además, la investigadora sugería que “la pérdida de peso observable era parecida a la que se perdería con una restricción calórica de 500 kcal/día”, lo que significa que este ejercicio sería una buena herramienta para disminuir el balance energético.

 

Figuras SM 2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sin embargo, otras variables directamente relacionadas con el SM no se vieron afectadas por el ejercicio como por ejemplo, la sensibilidad a la insulina. La Dr. Guadalupe-Grau infiere que “tal vez los componentes de esta intervención con ejercicio no sean suficientes para influir sobre esta variable y que próximos estudios deberían complementar el ejercicio con una dieta adecuada para pacientes con diabetes enfocada a trabajar la sensibilidad a la insulina, ya que otros estudios no han demostrado que el ejercicio influye en gran medida sobre este factor”.

Scand J Med Sci Sports. 2017 Mar 21. doi: 10.1111/sms.12881. [Epub ahead of print]

Effects of 6-month aerobic interval training on skeletal muscle metabolism in middle-aged metabolic syndrome patients.

Guadalupe-Grau A, Fernández-Elías VE, Ortega JF, Dela F, Helge JW, Mora-Rodriguez R.